Preparar puertas y ventanas antes del invierno ayuda a reducir las corrientes de aire. Revisar juntas, sellar grietas y reparar marcos permite mejorar el confort de casa de forma sencilla.
Cuando bajan las temperaturas, es habitual notar que algunas habitaciones están más frías de lo esperado, incluso con la calefacción encendida. Una de las causas puede estar en pequeñas entradas de aire alrededor de puertas y ventanas.
Antes de que llegue el frío, merece la pena revisar estos puntos y solucionar problemas como juntas deterioradas, grietas o marcos en mal estado. Con unas sencillas tareas de mantenimiento puedes mejorar el confort de tu casa y evitar la entrada de aire.
¿Por dónde entra el frío en casa?
Antes de empezar, recorre puertas y ventanas y presta atención a las zonas donde notes corrientes de aire. Las juntas, los encuentros entre el marco y la pared y la parte inferior de las puertas suelen ser algunos de los puntos más sensibles.
Una forma sencilla de comprobarlo es acercar la mano a estas zonas en un día frío. Si notas que entra aire, fíjate en el estado del sellado y busca pequeños huecos o grietas que puedan estar dejando pasar el aire.
4 formas de aislar puertas y ventanas del frío
Cada problema necesita una solución diferente. Identifica primero por dónde entra el aire y actúa sobre ese punto para evitar trabajos innecesarios y conseguir un mejor resultado.
Coloca burletes en puertas y ventanas 
Los burletes ayudan a cerrar los pequeños espacios que quedan entre la hoja y el marco de una puerta o ventana. Son especialmente útiles cuando notas corrientes de aire, pero no hay daños importantes en el cerramiento.
Antes de colocarlos, limpia y seca bien la superficie para que queden correctamente fijados. También es importante elegir un burlete del grosor adecuado: si es demasiado fino, puede dejar pasar aire; si es demasiado grueso, puede dificultar el cierre.
Si el burlete que ya tienes está despegado, deformado o deteriorado, sustituirlo puede ser una solución sencilla para mejorar el sellado.
Sella las grietas y juntas deterioradas
Las juntas alrededor de los marcos pueden deteriorarse con el tiempo y dejar pequeños huecos por los que entra aire. Si detectas grietas, zonas desprendidas o un sellado que se ha separado de la superficie, conviene renovarlo.
Antes de aplicar un nuevo sellador, retira los restos del anterior y limpia bien la zona. Si necesitas eliminar material antiguo en espacios pequeños o de difícil acceso, una multiherramienta a batería puede ayudarte a retirar estos restos con mayor precisión, especialmente en zonas pequeñas o de difícil acceso.
Después, aplica el nuevo sellador de forma uniforme y respeta el tiempo de secado indicado por el fabricante antes de comprobar el resultado.
Aísla la parte inferior de las puertas
La separación entre la puerta y el suelo es otro punto por el que puede entrar aire, especialmente en puertas que dan al exterior. En estos casos, instalar un burlete inferior o un perfil aislante puede ayudar a reducir las corrientes.
Antes de elegirlo, mide el espacio que necesitas cubrir y comprueba que la solución no impida abrir y cerrar la puerta con normalidad. También conviene revisar que el suelo esté limpio y libre de obstáculos para evitar roces.
Si después de colocar el burlete sigues notando corriente, revisa también las juntas laterales y superiores de la puerta: el aire puede estar entrando por más de un punto.
Repara y prepara los marcos deteriorados
Los marcos de madera que tienen pintura levantada, restos de barniz o pequeñas zonas deterioradas necesitan una buena preparación antes de volver a pintarlos o sellarlos.
Empieza retirando el material que esté suelto y lija la superficie hasta conseguir una base uniforme. Para preparar varios marcos o trabajar sobre superficies de madera, una lijadora excéntrica puede ayudarte a eliminar restos y dejar la superficie lista para el siguiente paso.
Una vez preparada, limpia bien el polvo antes de aplicar pintura, barniz, masilla o el producto de reparación que corresponda.
Pon tus puertas y ventanas a punto antes del invierno
Preparar puertas y ventanas antes de que llegue el frío no tiene por qué implicar una gran reforma. Revisar las juntas, colocar burletes y reparar las zonas deterioradas puede ayudarte a reducir las corrientes de aire y mejorar el confort de casa.
Algunas de estas tareas pueden requerir herramientas que no tienes en casa y que probablemente no vas a utilizar con frecuencia. En ese caso, puedes alquilar la herramienta que necesitas y utilizarla durante el tiempo que dure el trabajo, sin tener que comprarla para una tarea puntual.
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